En interiorismo, la artesanía es tendencia. Muebles, complementos y objetos decorativos fabricados por encargo de manera artesanal son buscados por particulares y diseñadores para crear espacios diferentes. En el subconsciente colectivo la artesanía se relaciona con el arte.
En el diseño de interiores actual, la personalización es la tónica dominante. Todos queremos que nuestra casa sea personal y única. Huimos de los diseños estándar de la industria en el que parece que todas las viviendas son iguales.
La artesanía nos permite alcanzar esa diferencia. Los elementos industriales presentan dos problemas. Uno, el tamaño. La industria fabrica los productos en tallas estandarizadas. Es difícil que un mueble industrial encaje a la perfección en las medidas de nuestra casa, porque las medidas de nuestra casa no son estándar. Al final, el espacio tiene que adaptarse al mueble y no al revés, que sería lo lógico.
Dos, el límite de diseños. La industria fabrica los modelos de cada producto que más se venden en el mercado. Es complicado encontrar ese detalle personal que haga que nos sintamos identificados con los elementos con los que configuramos nuestro hogar. Algo que sí podemos conseguir con los productos artesanales, sobre todo, si hay una buena comunicación y sintonía entre el artesano y el cliente.
Este es el planteamiento general. Vamos a ver cómo se da en concreto con algunos elementos decorativos que podemos introducir en nuestra casa. Estos son 10 productos artesanales que te pueden ayudar a configurar esa casa tan personal que andas buscando.
Muebles a medida.
Armarios, librerías, mesas de comedor son muebles que algunos carpinteros artesanos continúan fabricando para sus clientes por encargo. Los ebanistas artesanos de Start Dreaming, un taller de carpintería de Cáceres que llevan más de 16 años fabricando muebles a medida, opinan que estos muebles artesanales son capaces de transformar cualquier estancia en un espacio único.
La diferencia es notable. El carpintero toma las medidas del lugar donde se va a colocar el mueble y lo fabrica partiendo de ellas, de manera que el mueble encaja en la habitación como si fuera un guante. Esas librerías que vemos en algunas revistas de decoración que ocupan toda la pared de un salón y que van desde el suelo hasta el techo, son difíciles de conseguir con muebles estándar comprados en cualquier supermercado del mueble.
Otra diferencia son los detalles. Esas florituras decorativas que hacen que el mueble sea único. Un punto en el que el cliente puede dar su opinión y proporcionar orientaciones que el artesano llevará a la práctica.
Lámparas artesanales.
En la iluminación, la imaginación es el límite. En muchos establecimientos y casas particulares podemos encontrar lámparas de techo colgantes de factura impensable. Carcasas de lámparas construidas con botellas o garrafas de cristal de colores cortadas a la mitad, y en cuyo interior, gracias a que se ha agujereado la base para que pase el cable, se encuentra la bombilla.
Con un planteamiento similar, se puede transformar una fuente redonda y honda de loza en una lámpara.
El diseño industrial es uno de los estilos donde podemos ver más este tipo de transformaciones. Dándole una utilidad diferente a piezas de la industria que muchas veces, antes, ya han sido utilizadas. Es ese espíritu del reciclaje, tan popular en nuestros días, aplicado a la decoración. Hay quien reutiliza el tambor de una lavadora para hacer una lámpara de techo o pequeños capazos de mimbre que se usan en la huerta.
Para los más tradicionales, los artesanos de la forja continúan fabricando lámparas colgantes de diseños intrincados.
Azulejos pintados a mano.
La diseñadora Laura Cano recorre el rastro de la cerámica de Triana (Sevilla) para preparar un reportaje para la Revista AD y se lleva una grata sorpresa. Un antiguo oficio, de fuerte arraigo en Andalucía, que parecía que estaba condenado a desaparecer, se encuentra más vivo que nunca. Es el de los ceramistas, dedicados principalmente a fabricar vadosas y azulejos, pintados a mano, siguiendo las técnicas heredadas de los árabes en la época de Al Ándalus.
Estos azulejos son típicos de Andalucía. Se pueden encontrar en las fachadas de las casas, en los patios, para decorar los recibidores. Hoy el oficio llama la atención. Antonio, un alfarero de Triana, aparte de vender sus azulejos, imparte cursos en su taller.
Daniel y Luciano, dos jóvenes ceramistas, señalan que la cerámica de Sevilla es la primera cerámica moderna del mundo. En el siglo XVII fue capaz de incorporar influencias de Lisboa y Venecia, y más tarde, con la fábrica de la Cartuja, adaptarse al gusto inglés. Hoy estos dos artesanos decoran sus creaciones con diseños de arte pop, como las cabezas recipientes.
Barandas de forja.
Otro de los elementos arquitectónicos tradicionales de la cultura española es la forja. Antiguamente, en los pueblos, todas las ventanas de la planta baja de las casas, estaban protegidas en el exterior por una reja de forja, clavada a la pared, con los hierros retorcidos cruzados, y algunos detalles decorativos como flores, hojas o cruces, rematando las uniones.
Hoy la forja se continúa demandando para darle un toque de distinción a los hogares. Una de las aplicaciones más utilizadas son las barandillas de las escaleras. Una barandilla de forja para una escalera en espiral tiene una elegancia que es difícil de conseguir con elementos más modernos e industriales,
Del mismo modo, las barandas de forja se siguen comprando para rematar balcones en los cascos antiguos de las ciudades, hoy reconvertidos al mercado inmobiliario de lujo o como centro neurálgico del turismo.
A diferencia de otros productos artesanales, la forja ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Encontramos en la actualidad una amplia variedad de diseños que van desde la forja artística influenciada por la tradición, hasta diseños geométricos más contemporáneos.
Cabeceros de cama personalizados.
En un espacio tan íntimo como el dormitorio encontramos los cabeceros de cama personalizados. Que la revista El Mueble remarca que se han convertido en tendencia en decoración. No en vano, en su web le dedica varios artículos a este producto.
Y es que, ahora mismo, hay cabeceros para todos los gustos. Tapizados con textiles, con piel, en madera, con papel pintado, etc. Muchos de ellos están elaborados de manera artesanal, para adaptarse al espacio y para conseguir ese efecto personal que se persigue al instalarlos.
En esta revista podemos ver cabeceros con forma de arrimadero, con un friso de tablas de madera, pintadas de manera degradada, que cubren toda la pared donde está encajada la cama.
Una opción en auge son los cabeceros estilo green. Que muchas veces se crean pintando un panel de madera con motivos vegetales o botánicos, que le dan a la alcoba un aire fresco, relajado y orgánico.
Los cabeceros 100% artesanales son algunos de los más apreciados por los usuarios. La artesanía aumenta el valor a la decoración y permite darle ese toque personal que por lo general, el cliente desea obtener.
Alfombras artesanales.
La web de negocios Fortune Business Insights señala que la demanda de alfombras artesanales está aumentando, principalmente, por el deseo de los consumidores de tener artículos artesanos en casa y por la calidad de estos productos; notablemente superior a su versión industrial. La India, Turquía e Irán lideran la producción artesana de alfombras, mientras que Europa y América del Norte son sus principales importadores.
Desde el punto de vista de la decoración, el periódico digital argentino TN remarca que asistimos al fin del reinado de las alfombras gigantes, las cuales han pasado a ser sustituidas por otras de menor tamaño, fabricadas manualmente y con diseños exclusivos.
El sentido de este cambio es separar los espacios dentro de la propia estancia, al tiempo que se le crea un ambiente más cercano y acogedor. Colocar una alfombra en el salón comedor, debajo de la mesita de café, se ha convertido en todo un clásico.
Encimeras de piedra.
Las encimeras de piedra natural para la cocina es uno de los elementos más populares en la actualidad. Es cierto que este producto está procesado de manera industrial, pero conserva determinados pasos en su fabricación en los que es determinante la mano del hombre. Como el corte y la instalación.
Estas encimeras concentran una serie de características que las hacen especiales. Son elegantes, son resistentes, son duraderas y presentan una apariencia orgánica difícil de imitar con procedimientos industriales. Es hipnótico observar las vetas del mármol dibujadas sobre la piedra.
En los últimos tiempos estamos viendo como otras rocas se están incorporando al diseño de nuestras cocinas. Como el granito, el ágata salina, la malaquita, la pizarra. Presentándose en diferentes colores y con distintas texturas, lo cual abre aún más el abanico de posibilidades que tenemos para decorar nuestra cocina.
En todas estas encimeras el corte se hace a medida y en algunos talleres presentan diferentes anchos para adaptarse mejor a las necesidades del cliente.
Lavabos de porcelana.
Un elemento vintage que se ha introducido en nuestros cuartos de baño, y también, en algunas cocinas, son lavabos que recuerdan las palanganas de antaño o los abrevaderos en los que bebían los animales.
Un elemento práctico que le da un sentido decorativo distinto a nuestro hogar. Y que vienen a sustituir a los sanitarios industriales que han terminado por cansarnos la vista.
No vamos a ser ilusos. Estos lavabos se fabrican con métodos industriales, pero tienen una elaboración menos mecanizada que permite que haya una mayor variedad en cuanto a diseños y acabados.
También, dentro de estos lavabos, con un aire retro u orgánico, encontramos lavabos de piedra que son una solución que ya utilizaban nuestros bisabuelos en tiempos pasados.
Como sucede con las encimeras de piedra, diseño, elegancia y durabilidad se conjugan en un mismo producto.
Una nueva opción que nos ofrece el mercado y que está calando en la población contribuyendo a que nuestra casa sea diferente, y a que rindamos un sentido homenaje a la naturaleza y a nuestro pasado, que concuerda con nuestro sentir y parecer.
Vidrieras decorativas.
El periódico Cantabria Económica cuenta como las vidrieras pintadas han pasado de ser un concepto religioso a convertirse en un elemento decorativo. Lo podemos encontrar a la entrada de algunos restaurantes y hoteles; pero también en puertas interiores y exteriores de domicilios particulares.
Estas vidrieras son un objeto artístico. De ella se enamoraron los arquitectos modernistas de finales del XIX; lo podemos ver en edificios como el antiguo Hospital de Sant Pau en Barcelona, construido por Domenèch i Montaner; o en la casa Milá de Gaudí, y reivindicado por los artistas del art déco francés de los años 20. Quienes llevaron esta manifestación de las iglesias a la arquitectura civil.
Hoy estas vidrieras combinan las nuevas tecnologías, como las molduras en 3D, con procesos de pintado artesanales. Los nuevos procedimientos permiten trasladar un diseño aportado por el cliente a la fabricación final de las vidrieras. Siempre, conservando ese paso artesanal que le añade valor al producto.
Adornos textiles.
El textil artesanal para el hogar tiene plena vigencia en nuestros días. Es más, resulta atractivo para las nuevas generaciones. Prácticas como el macramé, atraen la atención de mucha gente, quienes se apuntan a cursillos impartidos por centros cívicos y academias privadas para aprender a hacerlo por ellos mismos.
Elementos textiles elaborados con esta técnica artesanal han regresado con fuerza a nuestras casas. Podemos verlo en colchas, cortinas e incluso cuadros enmarcados que se cuelgan en la pared.
Los que tenemos cierta edad lo recordamos con simpatía. Aquellos pañitos que hacia nuestra abuela por las tardes, mientras veía la telenovela después de comer, y que luego colocaba sobre las repisas del comedor y sobre la televisión, para que se viera más bonita y no se llenara de polvo.
El punto y el encaje de bolillos son otros de los textiles artesanales que están regresando al hogar, más revalorizados que nunca. Poniendo en valor el trabajo ingente que lleva implícito.
Llama la atención como en la era digital, el trabajo artesanal cuenta con la admiración y el reconocimiento de tanta gente. Convirtiéndose, como hemos visto, en uno de los mejores recursos para personalizar nuestra vivienda.