Una y tres sillas, arte conceptual en estado puro
27 agosto, 2020

Una y tres sillas, arte conceptual en estado puro

La obra de Joseph Kosuth, Una y tres sillas, no deja lugar a dudas. El arte, está en lo cotidiano, en los objetos que nos rodean, que son los que construyen el mundo. Pero antes de llegar a este mundo, estos objetos no existían, no tenían nombre, ni sentido, ni significado. Una vez que le damos un nombre, que le dotamos de sentido y de referencia, la idea sale del mundo inteligible para llegar al mundo sensible, donde adquiere una presencia real.

La silla, no era silla antes de ser creada por el ser humano, ni tampoco había un nombre para llamarla. Pero esa silla existía como idea. Y así, recién salidas del mismísimo mundo de las ideas del que hablaba Platón, son las sillas de la Fábrica J.Valls, fabricante de sillas, mesas y taburetes de madera, desde 1942 ofrece sus productos a todo el país. Diseña, fabrica y vende sillas, tanto para particulares, como para empresas privadas o colectividades, y si el cliente no encuentra lo que buscando pueden realizar cualquier modelo a demanda, según sus necesidades e intereses.

Marcel Duchamp y el inicio del arte conceptual

Algo empezó a cambiar en lo que respecta al arte a principios del siglo pasado, siendo en este sentido determinante la visión de Marcel Duchamp (1887-1968), un artista y ajedrecista francés que tenía la firme convicción de que los objetos cotidianos, pueden ser presentados como ideas y convertirlos en arte. Las cosas que usas todos los días, también pueden ser obras de arte y no simplemente un objeto decorativo o funcional.

Muchos son, los que encuentran en Duchamp y sus ready-mades el origen del arte conceptual. El arte conceptual ve los objetos como la idea de los mismos, como conceptos que prevalecen sobre la materia e incluso sobre la propia actividad creadora.

No importa el valor de la obra final, ni el proceso de creación, ni la misma exposición. Tampoco tienen relevancia las herramientas empleadas, los bocetos, los materiales, los lienzos, etc.

De lo que se trata es de que los objetos cotidianos lleguen a estimula al espectador a nivel intelectual a través de sus sentidos. Eso se hace muy bien con las obras literarias, fotográficas o con el cine y la televisión, por ejemplo, que dejan bien claro que lo importante no es la obra en sí, ni la presentación de la misma, ni tampoco los recursos empleados. Lo único importante es la idea.

Joseph Kosuth, cuando lo que importa es la idea

Uno de los padres del arte conceptual es Joseph Kosuth artista estadounidense formado en arte, de la filosofía y antropología. Su obra es una combinación del arte de Duchamp con las teorías de Ludwig Wittgenstein (Tractatus o las Investigaciones) y A. J. Ayer, filósofos del lenguaje.

Kosuth encuentra que existe una ruptura brusca, una disrupción entre las palabras y las cosas que estas definen. Por eso, el artista analiza profundamente las teorías de los filósofos citados anteriormente. A través de las lecturas de las obras de Wittgenstein y Ayer, llega a la conclusión de que es el lenguaje el que construye el mundo, y es el único medio de transmitir la realidad tal y como la conocemos.

De este modo, Kosuth aplicó las teorías del lenguaje al arte; ahora, la idea, el significado, se encontraba inmerso en la propia como concepto. Lo único importante es el proceso mental que llevó al artista a crear. El arte, no es únicamente una experiencia estética, sino también intelectual.

Estudia en la School of Visual Arts de Nueva York, desarrollando su propia teoría del arte y se convierte en el abanderado del arte conceptual. De lo que se trata, es de liberar al arte desu sumisión a las formas, a la simple apariencias.

El artista se revela como el líder de un movimiento que va en contra de la mara producción y del negocio del arte. En la actualidad la obra artística no es más que un mero objeto de consumo, una cosa que se compra y se vende.

El arte conceptual reduce la producción artística a una idea. Sin embargo, a pesar del rechazo de Kosuth al mercado del arte, sus obra se exponen en los museos más importantes del mundo.

Art as Ideas as Idea (1966), donde anticipa las ideas se su artículo posterior Art after Philosophy, establece el paradigma del arte conceptual basándose en el lenguaje y la representación, exponiendo una visión intelectual del arte, que es una mezcla de filosofía y lingüística, llegando a afirmar que “el arte es, de hecho, la definición del arte”.