Vehículos a escala
13 Marzo, 2017

Vehículos a escala

No sé cuántos aficionados al modelismo pueden haber en este blog pero aún será mucho más inferior el porcentaje de ellos que se ha planteado fabricar una maqueta a escala de un vehículo e incluso acabarla. Yo soy una de esas pocas que se ha vuelto loca y lo ha conseguido, pero os puedo asegurar que no es sencillo.

La mayoría de personas que comparte esta afición ahorra mucho para comprarse los mejores coches a escala, los coleccionan e incluso los exponen en vitrinas de cristal, por eso hay tiendas especializadas que se dedican en exclusiva a vender las mejores marcas de modelismo, como esta selección de coches Minichamps que podemos encontrar en Racing Modelismo, una de las tiendas online con mayores ventas a nivel nacional.

Pero una cosa es ahorrar y comprarte los “juguetitos” que te apasionan y otra muy diferente es intentar fabricarlos tú mismo. No es fácil, lleva muchas horas y a veces tienes que lidiar con grandes avances y retrocesos que te exasperan porque, cada vez que haces algo mal, significa que tienes que retroceder tres o cuatro pasos, y eso conlleva tener mucha paciencia. Si yo logré hacer mi primera y, por ahora, única maqueta de un vehículo a escala fue gracias a la ayuda de mi hermano, otro apasionado a esta afición, que compartió conmigo mucho tiempo en el escritorio de “manualidades” de papá después de que su compañero de habitación en esta residencia de estudiantes de Madrid le enseñara a él los mejores trucos.

Cómo hacer un vehículo a escala

Necesitarás:

  • Los planos del coche que quieres maquetar (busca en Internet hay miles de ellos)
  • Pegamento de contacto.
  • Broches de colgar la ropa
  • Cinta
  • Pintura acrílica o esmalte en aerosol
  • Resina vegetal
  • Cola blanca de madera
  • Cúter

Primero imprime los planos del vehículo que quieres hacer a escala en una impresora normal y corriente y escoge el material del que tienes pensado hacer la maqueta: madera, cartón, cartón pluma, plástico, etc. Yo elegí el cartón y no me arrepiento aunque reconozco que hay materiales más duraderos.

Pega los planos con el pegamento unipox al cartón (o material escogido) y recorta todas las partes o, si elegiste madera, siérralas y límalas para evitar clavarte una astilla. Empieza a unir todas las partes utilizando cinta de papel y, cuando veas que todo encaja perfectamente, empieza a encolarlas comenzando siempre por la pieza más pegada al suelo y hacia arriba.

Para que el cartón se doble y sea más manejable se puede pasar el cúter por el revés siguiendo la línea del doblez sin hacer mucha fuerza y así, al arañar la superficie, se hace mucho más moldeable.

Una vez que tienes la base debes empezar a pegar las partes en relieve o externas del automóvil. Nos referimos al guardabarros, parachoques, retrovisores, faros, e incluso para los más meticulosos a los limpiaparabrisas.

Para las ruedas no te queda otra que ir a una tienda especializada y comprarlas, eso… o se las arranchas al coche de juguete de tu hermano pequeño pero no te lo aconsejo, casi nunca encajan bien con el diseño y el niño o niña se llevará un disgusto. Otra opción es hacerlas con discos de madera unidos por medio de una varilla de metal e incluso podemos hacer los discos con cartón, pero ya os adelanto que estos últimos no girarán demasiado bien.

Pinta el coche del color que más te guste, como harías con cualquier maqueta o figura, y luego recubre todo el auto con resina vegetal para darle consistencia, evitar que se rompa fácilmente y protegerlo de la humedad.

Comprobarás que, a pesar de lo que parecía en un principio (o podría parecer) el coche es mucho más resistente de lo que pensábamos y si lo hemos pintado bien, el aspecto también puede ser muy profesional.

Consejo: si te equivocas pegando alguna pieza y ves que al tirar de ella te llevas un trozo de la anterior te aconsejo que retrocedas tres o cuatro pasos y vuelvas a empezar, si sigues hacia delante y luego se te termina de romper algo tendrás habrás perdido mucho más tiempo que retrocediendo inmediatamente.