15 octubre, 2013

Manualidades con los niños: un caleidoscopio con un rollo de cocina

Últimamente la crisis no nos permite darle a nuestros niños todos los juguetes que nos gustaría o todos aquellos caprichos que merezcan para los que es necesario el disponer de dinero. No obstante, no todos los juguetes tienen que ser comprados por obligación. En este artículo os vamos a explicar de qué manera tan sencilla y barata podemos fabricar nuestro propio caleidoscopio, con algo tan fácil de conseguir como un tubo sobre los que se enrollan los rollos de papel de cocina. Además, será también una manera de propiciar un nuevo entrenamiento para los niños.

Para poder proceder al montado del caleidoscopio, además del soporte del rollo de cocina, necesitamos también algunos otros materiales, pero siempre todos de fácil obtención. Así, en nuestra lista debemos incluir lentejuelas de colorines, una cartulina plateada, un disco de plástico transparente y otro semitransparente (estos los podemos “reciclar” de envases usados), pegamento, papeles de colores y pinturas también para poder decorarlos, unas tijeras, un bote de pegamento, cinta adhesiva, y dos discos de cartón a los que les tendremos que hacer un corte en círculo a la altura de su centro.

Una vez dispuesto todo el material, comenzamos con la fabricación del juguete. Primero, debemos cortar un rectángulo de la cartulina de plata. Este rectángulo será el que vaya dentro del rollo de papel de cocina, por lo que el largo ha de ser un poquito inferior al del tubo y dejará espacio también para colocar las lentejuelas dentro y con espacio suficiente para que se muevan holgadamente.

Con este papel plateado debemos formar un rectángulo. La manera de hacerlo es doblándolo en tres partes y dejando la zona plateada mirando hacia el exterior del rectángulo o, una vez dentro del tubo, hacia el interior del mismo.

Cuando tenemos ya nuestro rectángulo de papel, debemos introducirlo dentro del rollo de papel de cocina y, para que no se mueva cuando utilicemos el caleidoscopio, debemos asegurarlo con pegamento o cinta adhesiva. El siguiente paso será poner el disco de plástico transparente (de la medida aproximadamente del diámetro del tubo) a cada lado final del triángulo y asegurándolo también con pegamento. La operación no finaliza aquí, por lo que es recomendable que se haga de forma independiente para cada extremo del tubo. Así, primero colocaremos el disco transparente en un lado y sobre él verteremos algunas lentejuelas de colores. Sobre estas pondremos el círculo de plástico semitransparente, también pegado. Para cerrar el caleidoscopio necesitaremos el disco de cartón, al que previamente le habremos hecho un agujero en el centro, y que colaremos al extremo.

Ahora debemos repetir esta acción por el otro lado del tubo. Primero el disco transparente, las lentejuelas después, el círculo semitransparente y la tapa de cartón agujereada.

Para terminar nuestro caleidoscopio (que de hecho ya está rematado), podemos disfrutar decorándolo con pegatinas, pinturas, rotuladores… Lo que más os guste.

Si os ha parecido complicada la explicación, en páginas de Internet como Youtube podréis encontrar prácticos videotutoriales sobre cómo llevar a cabo la confección del caleidoscopio.

Como veis, una manera sencilla y barata de ofrecer un juguete original a nuestros más pequeños, y una manera también de cultivar la imaginación en ellos y con la que se divertirán más que nunca no sólo al jugar, sino también al crearlo con sus manos.

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