20 marzo, 2014

Manualidades con cuerda y cartón

Todavía no ha terminado este invierno que apenas nos ha dado tregua meteorológica y en el que apunta a que tardaremos todavía en ver el sol sin ser de forma intermitente y a cuentagotas. Para estos días oscuros y de lluvia en los que apenas tenemos ganas de salir a calle, es conveniente encontrar alguna forma de disfrutar y pasar nuestros ratos libres y de ocio en casa. Los niños son también los grandes perjudicados, ya que seguramente preferirían estar en el parque jugando y les cuesta más entretenerse en casa. No obstante, desde este artículo os vamos a ofrecer unas cuantas ideas para invertir nuestro tiempo en algo tan apasionante como las manualidades con cordelería y cartón.

Como hemos comentado anteriormente en otros post,  las manualidades son una forma excelente de ocupar nuestro tiempo de ocio y de hacer algo que también nos resulte útil, como sucede con las ideas que os damos. Uno de los ejemplos más visibles de esto son los regalos. Podemos ahorrar dinero y no tener que comprar presentes para momentos especiales como cumpleaños o nacimientos, sino que basta con fabricarlos nosotros mismos. Así serán también detalles inolvidables y personalizados.

Los materiales son sencillos de encontrar. Basta con acudir a cualquier fabricante de cajas de cartón, que las venderá más  baratas que en el cualquier otra tienda, o podemos reutilizar los cartones de envases o cajas que tengamos en casa. La cuerda está en todas las ferreterías y grandes superficies, especialmente en las destinadas al bricolaje, donde fácilmente veremos otros productos que nos ayudarán en el trabajo como la silicona o la cola.

Las bandejas de cartón y cuerda son una de las manualidades más sencillas de hacer por la simplicidad de las formas. Con el cartón debemos recortar una base del tamaño del que queramos que sea nuestra bandeja y decorarla posteriormente con pinturas (algo que suele gustar mucho a los niños, ya que da rienda suelta a su creatividad) o con alguna imagen que nos guste. Las más típicas son aquellas relacionadas con la cocina y los postres, por el lugar en el que se suelen usar, pero también podemos hacerlas personalizadas, con fotos de nuestros amigos o algún collage de imágenes graciosas o que queramos recordar. Por ejemplo, si se trata de una fecha especial como el Día del Padre, podemos aprovechar para felicitarlo desde esta base. O incluso hacerlas con motivos según la época del año, como Navidad.

Para hacer la base más consistente, impermeable y más bonita, debemos barnizar la misma antes de empezar a pegar la cuerda o la rafia en dicha base. Tenemos que poner unas tiras de alrededor de unos 10 centímetros que miren hacia arriba lo más tiesas posibles. Con pegamento o silicona iremos entrelazando la cuerda a esas tiras que tenemos ya pegadas y así hasta que quede una altura que nos parezca adecuada para el uso que vayamos a darle a la pieza. Con la misma silicona o con el pegamento haremos también una asitas si queremos darle un toque más romántico y cómodo. Para tapar el cartón, bastará con hacer una trenza con la cuerda y rodear la base en la parte inferior.

Con cartones podemos hacer otra de las manualidades más sencillas que existen y que nos servirá para jugar con los amigos o con los niños. Se trata de fabricar tableros para juegos de mesa. Podemos buscar plantillas por Internet para no equivocarnos con las casillas. En el caso de las fichas, ocurre lo mismo. El caso de las damas es el más fácil de todos, pero también podemos pintar las fichas de un parchís. Incluso hacer más divertidos estos juegos, asociando los colores con animales o dibujos. Por ejemplo, las fichas amarillas pueden ser dibujos animados de esa tonalidad, como Bob Esponja o Homer Simpson.

Para que estos tableros queden más resistentes, podemos envolverlos en forro transparente, así como pintarlos con pintura acrílica. Para pintarlos utilizaremos ceras, lápices, rotuladores… Lo bueno de esta manualidad es que además de tener los juegos típicos que todos conocemos, los niños se divierten también inventando nuevos recreos.

El cartón es también un buen aliado para decorarlo con colores o guirnaldas y hacer bonitos envoltorios para aquellas ocasiones en las que tengamos que hacer un regalo. Asimismo, nos sirve por ejemplo para hacer marcos para fotos, decorando con las tonalidades que mejor nos vayan para donde queramos colocarlo.

Nuestra mascota puede ser también una de las beneficiadas de las manualidades de cartón y piedra. Con una caja podemos recortar un espacio que nos sirva de cama para ella. Tendremos que hacer el mismo proceso que con la bandeja, barnizando el cartón para que sea más resistente e impermeable. Con unos viejos retales que tengamos en casa haremos un cojín a medida. Para el relleno podemos utilizar desde espuma hasta incluso viejas camisetas que tenemos en casa y que ya no ponemos o trapos. Introducimos el relleno y lo cosemos para que no se escape por ningún lado. Lo más cómodo para el animal es que este cojín se adapte perfectamente a la base de la cama y que tenga una altura similar a los laterales, para que no se choque con ellos.

Con la cuerda podemos hacer juguetes para las mascotas también. Si la entrelazamos fabricaremos unas gruesas fibras que nos servirán para que pueda morder sin atragantarse o hacerse daño, así como tirar el objeto y que vaya a por él. Incluso si tenemos alguna pelota de tenis en casa que ya no usemos porque ha perdido aire o consistencia, podemos unirla a un extremo de la cuerda.

Por último, ahora que se acercan fechas con el día del Padre o el día de la Madre, os proponemos también jugar con los niños a prepararles un maletín como regalo para ese día. Nos hará falta el cartón, la cuerda, unas bolitas de madera y un poco de goma elástica. La forma del maletín es rectangular, así que lo lógico es tener un largo cartón al que le marcaremos los lugares por los que se dobla para coger la forma de cartera, y el volumen o el ancho del mismo nos lo darán los laterales. Será tan estrecho o tan ancho como los laterales que recortemos. Para unir los laterales con el cartón principal utilizaremos la cuerda. Con una aguja gorda como las de tricotar podemos hacer los huecos por los que pasará la cuerda para unir las piezas. Con la misma cuerda haremos también las asas del maletín, agujereando la parte de arriba y anudándolas en el interior. Unas asas de las bolsas de papel que nos dan en los comercios nos sirven también para reutilizarlas en esta tarea.

Con un poco de cola, pegaremos al cartón decorado y barnizado unas pequeñitas piezas de madera a cada lado de la solapa del  maletín que se dobla sobre el mismo para cerrar. Para poder abrocharlas, de la parte interior y baja saldrá un cachito de goma elástica más corta que el espacio a cubrir para que quede tensa. Se pasa el elástico por encima de la pieza y ya queda cerrado.

Deja un comentario