Bienvenidos al campo
19 enero, 2017

Bienvenidos al campo

Cada día son más las personas que, hartas de la ciudad y de su tumulto, deciden abandonarla y trasladarse a vivir al campo. El precio de las viviendas, los altos niveles de contaminación concentrados en algunas ciudades y el ritmo de vida de las grandes urbes, favorece en muchos casos esta migración.

Otras, aunque les gustaría, no se atreven a dar el paso, ya que temen que su economía no les permita hacer frente a la compra o a la reforma de una casa rural, y en muchos casos esto es cierto, pero en otros sólo es cuestión de ajustar un poco el presupuesto, o más bien ajustar la obra a nuestro presupuesto, ir reformando poco a poco y utilizar materiales modernos, que apenas necesitan obras y/o reciclados. Piensa que una buena mano de pintura puede cambiar totalmente la apariencia de una casa, y si no tienes que hacer demasiada reforma en los baños o en la cocina, si conservan una buena instalación, la reforma no tiene porqué salir cara en absoluto, más bien lo contrario.

Reformar una casa rural es una excelente alternativa frente a la compra de una vivienda de nueva construcción, mi asesor siempre me repetía lo mismo, no sé si será porqué eso es justo lo que hizo o él o qué, pero el caso es que al final me convenció y ahora vivo en el campo. Encontré una casita muy mona en la Sierra  y, aunque si bien he invertido bastante en instalaciones, también es verdad que por otro lado intenté reducir gastos lo máximo posible, por eso mi casa está prácticamente decorada a partir de materiales reciclados, una pintura original y unos vinilos decorativos.

Pero en otras cosas no se puede escatimar, como en las puertas y ventanas, las instalaciones o el tejado, ya que además de ofrecer una mayor seguridad a la vivienda, permite ahorrar energía en el hogar y reducir de esta forma las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera. A veces, una fuerte inversión inicial resulta a muy corto plazo, muy económico y ecológico.

El tejado de la casa era lo que peor aspecto tenía, así que el trabajo de reforma debía dejarlo en manos de los mejores profesionales, y de hecho tuve a los mejores. Se trata de Cubiertas Estévez, una empresa formada por un equipo de especialistas en la construcción, rehabilitación y reforma de cubiertas y tejados en Madrid, y para ello disponen de las herramientas más sofisticadas, los materiales de la mejor calidad y los últimos avances en seguridad y reparación de tejados. Su equipo de profesionales está perfectamente cualificado y cuenta con gran experiencia en el sector, y la prueba, sin duda el excelente trabajo que hicieron en mi casa. Por supuesto los recomendaré a todo el mundo-

Cómo reformar una casa rural con poco presupuesto

Reformar una casa rural no tiene porqué salir demasiado caro si sabemos ajustarnos al presupuesto y no derrochar, pero eso sí, recuerda que con las instalaciones no podemos ser cutres, de ello dependerá nuestra seguridad y bienestar futuros.

Lo primero que debes hacer es averiguar cuáles son los puntos fuertes, de los que podrás sacar partido, y los puntos débiles, aquellos que habrá que eliminar. Una buena mano de pintura o vinilos, pueden tapar aquellas imperfecciones estéticas que pudieran presentar ciertos elementos que para nada son inservibles, es decir, elementos totalmente útiles y aprovechables, pero han perdido su apariencia original.

Nunca dudes del poder de una buena mano de pintura, si los muebles han perdido su color, si los azulejos del baño no son de tu agrado, píntalos con colores frescos, originales, atrevidos, modernos o si lo prefieres, con un toque más clásico.

Atrévete con un estilo retro, se ajusta a la perfección a las economías pequeñas, utiliza elementos reciclados y muebles u objetos adquiridos en tiendas de segunda mano o mercadillos.

Es muy importante que utilizar materiales aislantes en la reforma, cemento natural, pintura anti humedad o ladrillos ecológicos, así como cristales térmicos, ya que permiten un mantenimiento eficiente de la energía en el interior del hogar, ya que de nada sirva ahorrar en la reforma si después nos lo vamos a gastar todo en facturas.